Ritmos cardíacos,
campanas,
compases herméticos,
golpes sonoros de inundaciones;
pasos de baile intentados
en los circos que fueron un día
mareas de veinte años.
La esencia del yo concreto,
el singular,
sin otros,
sin los ajenos,
sin paridad.
campanas,
compases herméticos,
golpes sonoros de inundaciones;
pasos de baile intentados
en los circos que fueron un día
mareas de veinte años.
La esencia del yo concreto,
el singular,
sin otros,
sin los ajenos,
sin paridad.
Ignoré los caminos que existían
de la misma manera
de la misma manera
que no acerté a comprender
qué había fermentado en mí,
transformando con ferocidad
lo que era un limbo distraído
en un lugar donde saber estar.
Sin embargo,
cuando me di cuenta del alcance
aquel tiempo que dormía
era semejante
e incluso igual.
Dando tumbos de aquí para allá,
líneas de un pentagrama,
asistolias hermanas
donde el último compás
es un pulso de campana.
Creación, mensaje, equilibrio,
herencia del infrasonido,
espíritu descendido,
esquilones vibrando
al otro lado del río.
qué había fermentado en mí,
transformando con ferocidad
lo que era un limbo distraído
en un lugar donde saber estar.
Sin embargo,
cuando me di cuenta del alcance
aquel tiempo que dormía
era semejante
e incluso igual.
Dando tumbos de aquí para allá,
líneas de un pentagrama,
asistolias hermanas
donde el último compás
es un pulso de campana.
Creación, mensaje, equilibrio,
herencia del infrasonido,
espíritu descendido,
esquilones vibrando
al otro lado del río.
![]() |
| Ilustración de Marija Tiurina, originaria de Rusia y residente en Londres (UK). |
