Ir al contenido principal

Guerreros del fracaso

Existe una frontera 
que los guerreros del fracaso quisieran penetrar.
 
Por instantes, una mala copia de lo que fui,
deja de vigilar los accesos debilitados por tu ausencia,
y arremeten con estrépito en las salas diáfanas del pensamiento
golpeando las paredes sin llegar a derribarlas.

Pero, no obstante, el volumen del adversario es considerable
y en ocasiones temo que abra una brecha en estos muros,
cargando en las alas del olvido el propósito de mi defensa:
ser la que gravita sin perder su órbita.

Es tan liviana la línea 
que no acierto a saber si aún sigo siendo razonable.

Pintura de Heidi Taillefer, Montreal (Canadá)