El brazo de las esperanzas
se cortó en el cristal de ayer,
y las soledades que cayeron
germinaron en el suelo del hogar.
Nacieron faltas de sueño
con el color y el amor imaginado,
con las palmeras de luz tímidas
entre el terciopelo de luna.
Crecieron siendo niñas
y en blandos encajes ahogaron penas,
y paseaban blancas por el parque
y se sentaban en perdidos bancos de mármol.
Se abrazaron al silencio
cuando tuvieron edad
y se miraban en el espejo
cuando crecía la noche con ellas.
Las soledades eran bellas,
algo cargadas de carmín
con largos cabellos
que enganchaban a la locura,
que se mecían en la tristeza
y la lluvia de lágrimas.
-1982-
se cortó en el cristal de ayer,
y las soledades que cayeron
germinaron en el suelo del hogar.
Nacieron faltas de sueño
con el color y el amor imaginado,
con las palmeras de luz tímidas
entre el terciopelo de luna.
Crecieron siendo niñas
y en blandos encajes ahogaron penas,
y paseaban blancas por el parque
y se sentaban en perdidos bancos de mármol.
Se abrazaron al silencio
cuando tuvieron edad
y se miraban en el espejo
cuando crecía la noche con ellas.
Las soledades eran bellas,
algo cargadas de carmín
con largos cabellos
que enganchaban a la locura,
que se mecían en la tristeza
y la lluvia de lágrimas.
-1982-