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Introspección

Parte de la tarde se quedará encenagada,
en el fondo, oliendo a gris y desengaño.
Arañándose los pechos con las uñas
en un vaivén de narciso,
en un quererse egocentrista,
se mirará de lleno el alma. 

Y se verá,
como esos seres que la hacen muda,
como esos seres que la desguazan,
como esos vivos que se ven pero no hallan nada.

Con su dolor de ninfa y el cuello alargándosele
hasta las alturas,
se verá pero no hallará nada.
No encontrará nada.
No buscará tampoco,
ni se arrimará por hoy
al deseo interminable de gozarse,
de lamerse el aire que la agolpa.

Todo exiguo,

todo vano,
todo en un haz de nadas
flotante en tardes de dos a cuatro;
mientras sus colores
le flagelan la piel
y la hacen más bella...
Y cuando se la lleven,
lejanía profunda y besos,
como esos seres, como esos vivos,
entonces serán iguales
y ella como ellos...


-1982-

Pintura de Mitch Griffihs, Inglaterra 1971.