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La nave

Esta cápsula errante, 
hermética y traslúcida,
nos conduce a su antojo,
como una madre indolente
nos envuelve y arrulla.

¡Hijos de la misma noche
miremos detrás y a los lados
pues cerca de nosotros
están los no deseados!

Avanzamos sin pedirlo,
provocando y abreviando 
el tiempo de llegada.
¿No los ves?,
¡parece como si quisieran 
arrancarnos la sed!
...y son de papel
las manos que utilizan,
papel hecho carne para mentirnos.

Miremos detrás y a los lados
pues esta nave que nos transporta
carece de proa,
adelante significa hacia la ausencia,
un "no saber" en forma de amenaza...

¿No los ves?
Están detrás y a los lados... 
y a pesar de toda su maldad
tampoco ellos saben lo que les espera.


Salvador Dalí, Figueres (España)